
“Vale, sí, lo sé. No es todo lo espectacular, sensual y exhuberante que te prometí. Pero hará todo lo que le pidas, incluso el trío con Falete y Carmen de Mairena”, le dijo Jemy al decepcionado gorila. Y el simio accedió a irse con la Reme. Sabía que sus deseos sexuales eran muy difíciles de complacer y, al menos, ya tenía con quién.
Y Jemy se secó el sudor de la frente. Había rescatado el gato de una anciana. Había salvado a una bella señorita de las garras de un temible gorila. ¿Qué más le depararía el destino? CONTINUARÁ...







