
Entre los 12000 hinchas que se calcula que se congregarán en Viena apoyando a la selección española, se encontrará parte de la familia Rufianes. Rufino se ha desplazado hasta el estadio vienés con todo el material necesario para animar a los hombres de Luis Aragonés y nos ha dicho que, a partir de esta noche, Manolo el del bombo pasará a la historia. Caso contrario es el de Vanexa, quien ha viajado ligerita de ropa, y que promete subir la temperatura a los seguidores de España. Luego, si España gana, ha prometido recompensar a los futbolistas como sólo ella sabe. Y si no, tendrá que consolarlos también como sólo ella sabe.






