Aprovechando las inundaciones, Shun se enfundó el traje de buzo que nunca llegó a estrenar y que se compró cuando se enamoró de un guapo submarinista que le dio calabazas. Los miembros de la familia no sabían a qué se debía tanta agua y el peliverde de los Rufianes se introdujo en las profundidades para averiguarlo.

Allí, en el fondo del océano le dio por jugar a ser poeta. “Qué es el mar sino un agujero donde va toda la mierda a parar, qué es el mar sino un vertedero donde mi pelo graso se va a quedar”. Pronto, entre tanta basura, encontraría un objeto que cambió el destino de muchas personas a lo largo de la historia. ¿Qué será? CONTINUARÁ…
P.D. “Setas” sigue participando en el Notodofilmfest.com. Para quien todavía no lo haya visto, lo quiera volver a ver o recomendar, sólo hace falta hacer un clic aquí. Dura sólo 2:55.